Querido Billy:
Levanta la vista y grita al mundo que las princesas están hartas de las piruletas rosas, de las gasas y los tules de organdí, de los dorados bucles de resignación que enmarcan sus carnosas apetencias. Que a los príncipes los floretes se les antojan pesados y fríos, y no cazan más que las moscas de sus sueños, tanto tiempo arrinconados, mientras las crines de sus antaño briosos corceles se enredan con haces de polvo y sol de ocaso, con cáñamos de miedo y hombría barata.
Y no olvides que los colores no tienen dueños, solo portadores ocasionales.
sííí... te tengo que contar mil cosas, jejeje... ¡¡y tú a mí!! desde que friegas rodeado de seguratas... jijijiji
RispondiEliminaPor cierto... ¿me podrías mandar tu proyecto de colaboración para "inspirarme" (Toda said) y presentar el mío? ya de puestos me voy a lanzar a por todo... a ver qué sale, jejeje
Un besazo...y nos vemos en nada!!
Puff, los cuentos de príncipes y princesas pasaron a mejor época la verdad.
RispondiEliminaLa foto me encanta.
Gracias por comentar y muchos besos!!
Día aburrido y ocioso y como resultado descubro esta maravilla de blog...
RispondiEliminaMe ha encantado, me pasaré a leerte frecuentemente.
Besos