martedì 18 dicembre 2007

Trevi


Sintió una sacudida y salió volando, dando vueltas por la brisa de aquella noche de verano atestada de turistas. Súbitamente, se zambulló. Y los ruidos desaparecieron de pronto; todo era lento, líquido. Tras el desconcierto inicial, se dispuso a disfrutar de un cómodo y casi elegante aterrizaje en el fondo de la fuente. Girando grácilmente se recreó en las caprichosas formas que su inesperada aparición había dibujado en torno a ella, formas de espuma y sorpresa, de azul y risa.



Cuando se acomodó entre sus compañeras supo que acababa de tener la experiencia más trepidante y decisiva de su anodina vida. Y, tras esa revelación, se dispuso a brillar con luz propia.

Nessun commento:

Posta un commento

A voi la parola ;)