Querer poder
y no poder
es un puñado de desgarros
en la cima del presente,
me susurró la muchacha de trenzas largas,
mientras apuraba el contenido
de su vaso.
Era de noche
todo latía a ritmos sincopados
de tambor de dedos sobre la barra,
y la luz nos abrazaba hasta hacernos oscuros,
fieras enjauladas en un cerco negro y agobiante.
Había humo tapizando sus pestañas,
un cruce de piernas en greca gris y difusa
y sus hombros eran sendas
siluetas monocordes brillando caducas.
Querer poder
y no poder
no tiene cabida en la nimiedad
de tus pupilas dilatadas,
me decía lamiéndose las intenciones,
balanceando los futuros inmediatos,
entre caderas y boatos.
La madrugada me sorprende
muy de vez en cuando
con visiones alargadas
de terciopelo y senos
que mecen susurros brillantes
al arrullo de mi mudez.
Esto, caballero, se nos fue una tilde en el traspaso al digital:
RispondiElimina"me decia lamiéndose las intenciones".
:)
Hum, corregido, gracias por el dato ;)
RispondiEliminaNo havíem quedat que voler és poder???
RispondiEliminaDoncs per això mateix!
Elimina