venerdì 15 aprile 2011

Ojos en el cielo,
umbilicales.
Ojos de ombligo,
sí,
en espiral y sin pausa,
desdoblando aires
milimétricos
que ondean
cara a cara
con la piel indefensa
de mis párpados.
Ojos en escorzo,
salados, oscuros, cerrados,
líneas perladas
de temblores brillantes.
Ojos diagonales,
trapecistas de mil guiños,
se proyectan
relucientes de vacío
en la niebla,
que es añil.

Nada permanece,
si es que alguna vez fluyó.


Tengo rasguños
de lágrima
partiéndome las pecas.

9 commenti:

  1. Si tan sólo se inventaran las pecas waterproof ;)

    Besos

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  2. muy chulo, me ha encantado lo de las lágrimas y las pecas. :)

    Un abrazo,
    Jose

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  3. me encanto el final ;)
    firmado:una pecosa que ya dejo la tristeza atrás :P
    kiss!!

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  4. Si la niebla es añil, ¿se burla entonces de nosotros, se recrea en los posibles, recordándonos nuesta propia conciencia de grises?

    Me he prendido...


    Kisses relojeriles ***

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  5. Me gusta, hay imágenes bien logradas en este poema. Los ojos dicen más y mejor sin emitir palabra, ahí radica su peligro.

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A voi la parola ;)