por todas partes.
Suben, bajan, van, vienen.
Algunas tienen perro lazarillo.
Otras, manoplas color granate.
Todas miran al suelo
con relativa frecuencia,
como si temieran
que el sendero de sus rutinas
pudiera terminar
por colarse entre las ranuras
del pavimento.
Van poblando diagonales
metálicas
rezumando parsimonia,
como los acólitos
con la liturgia
bien aprendida.
Pro-chien anda lou
RispondiEliminay se chocan, se golpean, y siguen rumbo a donde no saben
RispondiEliminaAparecen en los lugares más dulces, en el azúcar. Y trabajan, trabajan, trabajan. Cosquillean. Y siguen trabajando...
RispondiEliminaque será lo que tiene la organizacion casi sectaria de las hormigas?? jeje
RispondiEliminaun besico!