mercoledì 28 luglio 2010

Ains

Madrugada
y pausas en sonrisa,
gárgolas rojas
entreabiertas,
fragantes,
almibaradas.

Rebosantes
de destellos,
vértices de
tu ademán sereno
proyectando
guiños e intuiciones.

Adivinada
entre distancias,
carta de ajuste
sin coordenadas
en mi pulso
sorprendido.

Eres luz
al otro lado,
ocre, firme
y encendida.

Y en tus silencios
acampan ecos
sabrosos,
ávidos de tacto
y tiempos comunes.

4 commenti:

  1. En la noche, aunque sea azucarada,
    en la noche, aunque vaya siendo hora, la luz sorprende y deja sin aliento.

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  2. Un tacto es un tiempo común, lo sabía pero nunca lo pude decir como lo dices tu..

    abrazo

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  3. Me encanta cómo acaba el poema.

    Saludos

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A voi la parola ;)