Se dejaba llevar, balanceando las chispas de sus ideas al compás de su propio tarareo, con los pies colgando, cruzados, asomándose a un vacío azul... y cerraba los ojos para sentir el viento sin más, percibir cómo la brisa clara revestía sus poros entreabiertos con una pátina de oxígeno y partículas de nada. Nada nuevo bajo el sol, a fin de cuentas.
Me encanta estar ante el vacío.
RispondiEliminaSaludos.
José Roberto Coppola
una actividad muy recomendable. descubrir la ingravidez, el viento y los latidos propios, incluso. lo que siempre está ahí pero no vemos...
RispondiElimina¿Habrá algo nuevo bajo el sol?
RispondiElimina¿Cómo has estado, guapo?
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RispondiEliminaSe dejaba llevar,
RispondiEliminase dejaba llevar por ti,
no esperaba jamás
y no espera si no es por ti,
nunca la oyes hablar,
sólo habla contigo y nadie más,
nada puedes sufrir
que ella no sepa solucionar...
Nada nuevo, pero nunca nos cansamos de sentirlo. ;)
RispondiEliminaUn beso!
Ya decían los latinos que nada hay nuevo bajo el sol. Y sin embargo basta un reflejo azulado en la noche para hacernos sentir vivos, terriblemente conscientes de ser y estar.
RispondiEliminaSaludos.