-Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?
-¿Yo? yo quiero ser James Dean.
-Jamesdean... ¿eso qué es?
-Pues ser James Dean consiste, básicamente, en ser rebelde.
-No te entiendo...
- Sí mujer, rebelde. Peinarme despeinándome, arquear una ceja mientras miro al infinito con expresión de indiferencia, descolocarme los cuellos de la cazadora, ser arrolladoramente guapo...
-Yo que siempre pensé que un rebelde era aquél que se sublevaba contra la obediencia impuesta...
-Tú es que eres una antigua, no como James Dean, que por tener, tiene hasta marca de gafas propia.
-¿Es miope?
-¿Cómo va a ser miope James Dean? ¿No te he dicho que es rebelde? En qué cabeza cabe...
Jajajajajajajajajaja, no me pude contener la carcajada y me gané una de ESAS miradas de mi compañero de banca.
RispondiEliminaUn beso, mi yeimsdin :)
jajajaja
RispondiEliminaqué diálogo tan singular ehhh??
sabes? también J.Dean fue GIGANTE
besos
Buenísimo. Me ha ampliado usted el ancho de sonrisa :)
RispondiEliminaUn besín
siesque... ya no se hacen rebeldes como los de antes!
RispondiEliminaTengo varios meses con la filosofía de no peinarme.
RispondiEliminaY no sabes qué bien se siente.
Y no sabes qué raro te miran.
Un abrazo te dejo.
José Roberto Coppola
Mi hermano me ve espantado porque no sabe que me ha sacado la risa!!
RispondiEliminaUn saludo!
Te sigo