
Saborear besos nunca dados, cronometrar minutos nunca transcurridos, cortar nudos nunca atados, sembrar surcos nunca labrados. Vivir en paralelo, con la vista puesta en el "si fuera", las manos en suspenso mientras arañamos a golpes de vista resquicios de cambio en el devenir de las horas. El pulso bombeado por latidos vacilantes... y los pies a remolque de los pasos, y los ojos arrastrados por los párpados, y las muñecas que son grilletes, y las sonrisas que son mordazas.
El mayor de los órdagos es pujar por lo seguro.
Nessun commento:
Posta un commento
A voi la parola ;)