Alvia. San Sebastián-Salamanca
13.37-19.38
Subo al tren
y las lágrimas
son de ida y vuelta.
Tarántulas de sal
extendiendo sus patas
sobre la ventana.
Al fondo, verdor,
o no.
Soy un sujeto con el retorno anclado al pecho
atravesando los minutos
y los valles
de cuadrículas metálicas
sobre laderas melosas.
El hormigón es silvestre
entre zetas y arreboles
y pretende hacerme creer
que las nubes son de saldo
y el horizonte,
una quimera gris
envolviendo cada instante.
Ya no pertenezco a mis mapas
soy cada vez más de coordenadas cambiantes,
de escenarios movedizos
cuajados de volúmenes temblorosos.
Más que hablar de desarraigo,
sospecho que me encuentro
en el umbral de la adultez,
donde lo estático se incrusta en el cerebro
y los ejes de costumbres
tranzan las vías por las que discurrir
cada mañana.
con qué nitidez, con qué frescura, con qué melancolía llegan tus imágenes...
RispondiEliminaoye, las vías las trazan, las trenzan o las tranzan? en cualquier caso, mis ejes de costumbres han tranzado ya el lunes por el que discurrir mañana, sospecho... es hermoso pensarlo así, pero escuece un poco.
Ups! Errata fortuita... aunque no sé si afortunada ;)
EliminaSigo quedándome sin palabras :)
RispondiElimina¿Condenado?
RispondiEliminaNo
siempre elegiste
que serías plural
en todas tus alas
que tener vocación de "poli"
no tiene que ver
con ármas, limites y defensas.
Por eso tu hogar no es estático
tu llave de Babel te hace
cambiante y fluido
como los rios...
... como yo ;)
Que ilu ver aparecer my hometown en tu poema :)