A mí me hicieron de barro
en el bies de una escalera
una mañana sin fin.
Me sequé sin duelo
esa misma tarde,
y adopté forma
de vereda parda
y mate,
de camino sombreado
al barniz de los futuros.
Las grietas lloraron musgo
verde, siempre verde,
y dejé, desde el primer día
un reguero de añicos ligeros,
como estelas de tierra callada
surcando los tiempos pasados.
Adoptar forma de vereda parda y mate... qué mejor... qué peor....
RispondiEliminaSaludos
Las grietas lloraron musgo
RispondiEliminaverde, siempre verde,
Es un bonito destino...
RispondiEliminaBesos
qué me gusta!!!
RispondiEliminaDe vuelta de vacaciones y me encuentro con un poema tuyo que es como un paisaje, musgo y grietas, que septiembre se abra las venas...
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