encuentro el surco
de tus yemas
en mi espalda
y en mi prisa.
es una certeza roja.
hoy por ti
mañana porque sí,
suelo abrirte las compuertas
sin preguntar antes la hora
no me mires tan de cerca
hoy, que vengo sin pestillos
corre, baja la persiana
que se nos escapa el tiempo
y déjate pulsar
como quien ya no tiene atajos
porque todo es meta
en él.
cerca tan cerca
que me lates
que me tiemblas
que me muero de vaivenes.
Me encantas.
RispondiEliminasiendo tú ¿qué?
RispondiEliminael pulso de los días
la marea de los problemas
el cuerpo en que se empeña
tu amor en prensentarse.
"No me mires tan de cerca/ hoy, que vengo sin pestillos" que buenísima frase ;)
RispondiEliminaUn abrazo
Quiero ser honesto, pero esto:
RispondiEliminacerca tan cerca
que me lates
que me tiemblas
que me muero de vaivenes.
Me hubiera gustado escribirlo yo...
Un abrazo poeta.
siempre los ojos de punta
RispondiEliminaay
"que me muero de vaivenes."
RispondiEliminaVale, admito que morí. No recuerdo ni cómo llegué a tu blog, pero me quedo, me quedo.