martedì 10 maggio 2011

Abel 2.0

Valba Abel tiene la cara enmarcada por un ramillete de sortijas negras en las que nunca repara. No repara en casi nada, de hecho. Tan sólo acierta a mirar por la ventana, silenciosa e inmóvil, mientras pestañea con fuerza y se acaricia el lóbulo de su oreja derecha. Calla, calla mucho. Acostumbra a reír en silencio por cosas que no son graciosas: las margaritas escuálidas de las cunetas, las huellas en el barro, los instantes de calma tensa que preceden a los insultos premeditados. Valba tiene las pupilas profundas, pero huecas. Mirar sus ojos es precipitarse en los silencios de una infancia que se está yendo a trompicones. Valba no sabe en qué bolso de su vestido puede caber tanta incertidumbre. La de la piel erizada, la del pudor recién descubierto, la de las puestas de sol tras los cristales sucios. Sólo acierta a bajar la mirada y a balancear sus pies, mientras la risa se le va, de puntillas.

5 commenti:

  1. Felicidades por tu prosa, me gusta incluso más que tu poesía...

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  2. Nuevo género, sí. Intentaré estar a la altura.

    Valba es amiga de todos nosotros, o al menos, todos conocemos a una Valba, de la misma manera que conocemos su mirada profunda y triste (por momentos).

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  3. Oh, es precioso. Me gusta especialmente la frase que dice "Valba no sabe en qué bolso de su vestido puede caber tanta incertidumbre" :)

    Besos

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  4. Supongo que tras la risa en silencio está el dolor, están las pupilas huecas.
    Cuando las mías se pasan, deambulando, por esta hora bisiesta no lo están.

    Un abrazo (lluvioso)

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A voi la parola ;)