Enjaulemos a las nubes
tras barrotes de celeste
metal
y que nadie las moleste
cuando, prestas a tronar,
entre azules se recuesten
y mane agua de sus ubres.
Como cándidos lactantes de chubascos
esperamos que derramen las cautivas
una pátina de acuosos alabastros,
un rosario de cobálticas pupilas.
Decidimos liberar a las rehenes
al sabernos empapados de su azul
y el rebaño se acomoda sobre el tul
aún mojado de sus húmedos vaivenes.
Que tiene el azul. Que tendrá que nos guste tanto...
RispondiEliminaque nos enjaulen a ti y a mi en el cielo..
RispondiEliminamuchas muchas gracias señorito por sus felicitaciones ;)
RispondiEliminade una tia que se encuentra totalmente hebria de amor ;) jaja!
besazos!