Dame auriculares
para olisquear
lo salado de la vida,
todas las risas
verde nenúfar
que cayeron,
tras nuestras tardes
de octubre,
en borbotón
de titubeos.
para olisquear
lo salado de la vida,
todas las risas
verde nenúfar
que cayeron,
tras nuestras tardes
de octubre,
en borbotón
de titubeos.
Amontona
destellos dispersos,
que mientras
segaré
con hoz ligera
cada vértice
del pasado,
todo jazmín
en horas bajas.
Sonará
un último chasquido
de sonrisa
entre tu boca
y mi rubor.
un último chasquido
de sonrisa
entre tu boca
y mi rubor.
Como se nota que lo suyo son las palabras caballero!
RispondiEliminaEres tan tierno, amorcito (L)
RispondiEliminaMe gusta en forma y fondo!
RispondiEliminabeautiful sinestesia. just like you. te leo con los dedos. fus, fus.
RispondiEliminaQué poco es el espacio que queda entre tu boca y mi corazón.
RispondiEliminaSiempre un placer leerte.
Worth, la fuente que mana palabras que saben a agua fresca, tus palabras tiene color, olor y sabor........ apetece leerlas.
RispondiEliminavaya carga de color le has puesto al fondo del blog.... ahora que los tonos grises de diciembre nos invaden... besos
Vengo con los pulmones en la boca con una pregunta para ti, y es que al domador de los leones siempre le quise preguntar: ¿cuál era el látigo que usabas para redimir?
RispondiEliminaCae una tarde de octubre en un borboton de titubeos, destellos dispersos, que se aunan en un beso, con el rubor de saberse tarde cayendo....
RispondiEliminaMuy buenas imagenes, amigo, muy buenas imagenes....
Los escribes tú? :)
RispondiEliminaMe encanta sentirte en tus poemas...I love u Michael
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