-Y tú, ¿Cómo comes los caracoles?
-Hurgo con el palillo hasta que no les queda más remedio que dejarse arrastrar fuera de su cáscara.
- Lo mismito que haces conmigo cuando quieres sacarme a bailar bachata, vamos.
-Sí, pero con dos diferencias: la primera es que a ti te saco a palo seco, sin taquitos de jamón, ni nada. Y la segunda es que cuando los extraigo de su pétrea armadura ya están muertos, y a ti voy a terminar matándote si no dejas de entablar conversaciones estúpidas.
¿Puedo apuntar otra diferencia? Si ella estuviera cocinada no podría bailar bachata. Jeje.
RispondiEliminaMe ha gustado tu texto.
Un saludo
Eeeeh, cuánta violencia. Para mí que ese es amor apache :P
RispondiEliminaMuá.
jaja, vaya lio. Así son los que bailan bachata.
RispondiEliminajajajaja me has echo reir mucho. Algunas veces entablo conversaciones estúpidas y esto me recuerda a mi haciendolo.
RispondiEliminaUn saludo
recórcholis! qué mala baba, de caracol, of course.
RispondiEliminajajaja me ha encantado el "paralelismo"
RispondiEliminahe de confesar que a mi no me gustan los caracoles (comérmelos, claro) y bailar bachata y toda la "tropicalia" menos..... paciencia my friend!!
besos
Jajajaja, gracias, cariñito :D
RispondiEliminaMaldita dulzura.
RispondiEliminaTe dejé un premio en mi blog!
RispondiEliminaUn beso
¡Cáspita! ¡Pardiez! ¡Caracoles! Veo yo mucha tensión sexual no resuelta en forma de violenta copula verbal, ein?
RispondiElimina"El baile es una expresión vertical de un deseo horizontal"
¡Jajajaja! ;)
Pobres caracoles
RispondiEliminaY con cosas así a mí es cuando me gusta decir....
RispondiEliminaque hay momentos en la vida en los que TODO es danza.
Vaya, hasta un caracol.
Me reí muchísimo!!!
cuando bailamos bachata giramos(en nuestra concha) como el cuerpo de un caracol...
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