- Sólo si me prometes no abrirla.
- Vale, pero entonces la saltamos, ¿sí?
La bóveda añil que enmarcaba tu flequillo dejó escapar guiño, carcajada y beso. Y la tibieza del tiempo, de nuestro tiempo, se nos enroscó en los tobillos, oliendo a hierba mojada y a salitre.
Usted siempre intrépido, ¿no? :)
RispondiEliminaPlagio a Gloria Fuertes.
RispondiEliminaatreverse a saltar la valla ya es toda una declaración de intenciones y una incipiente aventura.....
RispondiEliminabesos
una buena negociacion....
RispondiEliminaa saltar verjas y regalar besos,,,
saludos
veo que por aqui la vision del mundo sigue tan poetica como siempre.
RispondiEliminamientras tanto,yo, sin internet,y sin egnes!! en el teclado, saboreo de mis ultimos instantes en Florencia intentando llevar el estress como mejor puedo y llevandome momentos inolvidables al paladar.
que tal el verano? calorcito??
=D
Disfruto más leyendo, que escribiendo y fue un lindo momento leerte en este blog. Saludos desde Córdoba,Argentina
RispondiEliminaDisfruto más leyendo, que escribiendo y fue un lindo momento leerte en este blog. Saludos desde Córdoba,Argentina
RispondiEliminay que huela a hierba fresca y se vean las estrellas y podamos oir a los grillos...
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